martes, 24 de enero de 2023

Libro póstumo habla de clubes homosexuales

 

Libro póstumo habla de clubes homosexuales

Presentes en seminarios de formación sacerdotal

Textos póstumos de Benedicto XVI amenazan con desatar un escándalo
Textos póstumos de Benedicto XVI amenazan con desatar un escándalo (foto: ANSA)
12:18, 21 ENECIUDAD DEL VATICANO REDACCIÓN ANSA

(ANSA) - CIUDAD DEL VATICANO 21 ENE - Un libro póstumo con textos del papa emérito Benedicto XVI, fallecido el 31 de diciembre a los 95 años, amenaza con provocar nuevas conmociones y turbulencias en la Iglesia católica.
    Publicado en Italia, el volumen se llama "Che cos'è il cristianesimo" ("Qué es el cristianismo", en traducción literal) y contiene textos inéditos escritos por Joseph Ratzinger tras su renuncia al trono de Pedro.
    "Este volumen, que reúne los escritos compuestos por mí en el monasterio Mater Ecclesiae, debe ser publicado después de mi muerte", escribió Benedicto XVI en una carta a los organizadores del libro, el teólogo Elio Guerriero y Georg Ganswein, secretario privado del pontífice emérito.
    En uno de los textos, Ratzinger denuncia la existencia de "clubes de homosexuales" en varios seminarios, refiriéndose a grupos que "actuaban más o menos abiertamente y que claramente transformaban el clima" en las escuelas de sacerdotes.
    "En un seminario en el sur de Alemania, los candidatos al sacerdocio y los candidatos al servicio laico vivían juntos.
    Durante las comidas conjuntas, los seminaristas permanecían juntos con representantes pastorales casados, acompañados en parte por esposas e hijos, y en algunos casos incluso por novias. El ambiente en el seminario no ayudó en la formación sacerdotal", acusó.
    Entonces Benedicto XVI dijo que un obispo incluso permitió la proyección de "películas pornográficas a los seminaristas, presumiblemente con la intención de permitirles resistir comportamientos contrarios a la fe".
    El lanzamiento del volumen se produce al mismo tiempo de la llegada a las librerías de un libro en el que el Papa Francisco comenta sobre la homosexualidad y afirma que "Dios no repudiará a ninguno de sus hijos", destacando las diferentes visiones entre conservadores y progresistas en la Iglesia.
    En la carta en la que pedía la publicación de estos textos sólo después de su muerte, Benedicto XVI afirmaba que ya no quería divulgar nada en vida debido a la oposición que sufría en su propio país.
    "La furia de los grupos contrarios a mí en Alemania es tan fuerte que la aparición de cualquier palabra mía provoca inmediatamente un clamor asesino", dijo entonces. (ANSA).

Toma de ANSALATINA.

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https://www.ansalatina.com/americalatina/noticia/papa_vaticano/2023/01/21/libro-postumo-de-benedicto-xvi-habla-de-clubes-gay_cf2f8ee9-cb77-4237-9dcc-236b63063cc5.html


domingo, 22 de enero de 2023

Inseparables del móvil: cómo perdemos concentración, salud y democracia

Inseparables del móvil: cómo perdemos concentración, salud y democracia: La merma de libertad que supone la adicción a los teléfonos inteligentes y las redes sociales tiene consecuencias políticas.

Inseparables del móvil: cómo perdemos concentración, salud y democracia

Numerosos especialistas alertan de que el uso de los teléfonos inteligentes y, en particular, de las redes sociales, está provocando pérdidas importantes en la capacidad de concentración y comportamientos adictivos. La merma de libertad que esto supone tiene consecuencias políticas. 

Una chica consulta su teléfono móvil. PIXABAY

¿Le cuesta concentrarse? ¿Cuántos minutos es capaz de aguantar leyendo, viendo la televisión o realizando cualquier otra tarea sin mirar el teléfono? ¿Ha notado cambios en su manera de pensar?, ¿quizá más fragmentada, más superficial? Estas preguntas, que ya forman parte de nuestro día a día, son también las que se hacen multitud de investigadores que intentan sacar conclusiones ante las mudanzas cognitivas que ha desencadenado la digitalización masiva y, específicamente, el uso de los smartphones.

Si a los teléfonos se les ha atribuido inteligencia, parece que los seres humanos la hemos ido perdiendo conforme el uso de estos artilugios se volvía cada vez más frecuente, pues cada vez nos resulta más complicado procesar información. Además, el click constante sobre la pantalla está alterando no solo las capacidades individuales, sino todo un mapa social global que depende, en gran medida, de los caprichos de unas pocas –pero poderosísimas– multinacionales. 

Como argumenta James Williams, antiguo empleado de Google reconvertido en investigador de la Universidad de Oxford: “Un puñado de empresas tienen la habilidad de moldear lo que piensan y hacen miles de millones de personas”. Solo Mark Zuckerberg, dueño de Facebook, Messenger, Instagram y WhatsApp, tiene acceso a los perfiles de un cuarto de la población mundial a través de estas plataformas, según datos del libro de Williams Stand out of our light (2017), que en España se publicó como Clicks contra la humanidad.

Vale la pena referirnos al título original, que significa apártate de nuestra luz, una alusión al encuentro que tuvo lugar entre el cínico Diógenes y Alejando Magno: cuando este se acercó al filósofo con ánimo de concederle cualquier deseo, se dice que Diógenes respondió: quítate de ahí, que me estás robando los rayos del sol. La anécdota es obviamente una metáfora de nuestro panorama digital; tal vez el universo tecnológico que habitamos se esté transformando en un paraje demasiado oscuro. Pero, ¿por qué?

Peligros para la mente

Al contrario de lo que promueven los vocingleros del progreso tecnológico, numerosos expertos y expertas trabajan cada día por descifrar los efectos negativos que las llamadas redes sociales, y/o el uso del móvil, causan en nuestros cerebros. Por ejemplo, un estudio de la Universidad de Texas reveló que la mera presencia de este aparato, incluso apagado o en silencio, mermaba las habilidades intelectuales.

Johann Hari, autor del bestseller Stolen Attention (2022), recientemente traducido, explica, con la ayuda de varios neurocientíficos, cómo, cuando interrumpimos el flujo mental, nuestro cerebro debe reconfigurarse para concentrarse de nuevo en la tarea que estaba desempeñando antes.

Además, cita una investigación en estudiantes que demostró que aquellos que realizaron un examen con el teléfono apagado obtuvieron de media una calificación un 20% más alta que quienes se examinaron con el artilugio encendido y recibiendo constantes mensajes.

Las pruebas de que nuestra inteligencia corre serio peligro al estar sometida al control de estos objetos tiranos son muchas y abarcan asimismo ámbitos como la salud: así, la consultora Linda Stone habla de “atención parcial continuada”, un comportamiento adictivo que consistiría en adoptar un estado de alerta constante que nos impide prestar atención profunda a algún asunto y, a la larga, lanza cantidades ingentes de cortisol y adrenalina, las hormonas del estrés. 

De hecho, la medicina encargada de estudiar adicciones lleva años analizando los síntomas provenientes del abuso de las pequeñas pantallas. La psiquiatra Anna Lembke, profesora en la Universidad de Stanford, narra en este podcast, grabado con motivo de la publicación de su libro Dopamine Nation (2021), qué les ocurre a unos cuerpos saturados con dopamina, un neurotransmisor que se libera cuando obtenemos placer: al fumar, beber alcohol, tomar otro tipo de drogas, o consultar las redes a la espera de ‘recompensas’ (como las notificaciones).

Básicamente, nuestra biología está configurada para mantener un equilibrio llamado homeostasis, que podemos imaginar como una suerte de balanza con dos platos. Si consumimos alguna sustancia adictiva o abrazamos comportamientos adictivos, el lado de la balanza dedicado al placer se llena de dopamina, y el cerebro debe compensarlo añadiendo “peso” al lado del dolor; de ahí que a la borrachera le siga la resaca.

Sin embargo, cuando no permitimos que la estabilidad se restablezca naturalmente porque continuamos bebiendo, es decir, alimentando una conducta hedónica, el plato dedicado al dolor debe realizar tal esfuerzo que al final se desborda, por lo tanto, lo que en principio nos creaba placer se convierte en una fuente de problemas. Este mecanismo se da típicamente en las personas adictas. La doctora Lembke achaca la multiplicación de dicha patología a una sociedad “capitalista, tecnológicamente innovadora” en la que los estímulos para lograr placer son ubicuos, entre ellos los que proyecta la digitalización de nuestra cotidianeidad. 

Una democracia comprometida

Si las conclusiones pueden parecer exageradas, reflexionemos sobre los datos que publica la revista Forbes: en el mundo hay 210 millones de personas adictas a las redes sociales, y el estadounidense medio consulta su teléfono 344 veces al día, a saber, cada 5,5 minutos. Aunque en España esa cifra es menor, 150 veces al día, la dependencia que crea el móvil es incuestionable, y esto es así debido a que las diferentes plataformas o apps han sido diseñadas con ese objetivo: al fin y al cabo, mientras más tiempo pasemos en ellas, más ganancias reportarán en forma de anunciantes.

No es casual que apelen a nuestros impulsos y emociones, y para ello beban de técnicas como las de las máquinas tragaperras: un timeline o muro sin fin, o una distribución arbitraria de las recompensas (en forma de seguidores o likes, de validación en lugar de monedas). Se puede afirmar, como apuntan tantos estudios, que estas estrategias han construido sociedades de individuos ensimismados, muchos de ellos con una precaria salud mental, sobreestimulados, con dificultades para ejecutar tareas que requieran concentración, más manipulables que antes, como mostró el documental El gran hackeo (2019) a propósito del escándalo de Cambridge Analytica, o la utilización interesada de perfiles online con la finalidad de alterar procesos electorales. 

Los ritmos cognitivos frenéticos que azuza la economía de la atención menoscaban la democracia. En este sentido, se pregunta Williams en su libro hasta qué punto se cumple el artículo 21 de la Declaración Universal de Derechos Humanos, según el cual la voluntad de la gente constituye la base para cualquier autoridad o gobierno, si dicha voluntad se está viendo comprometida por la imposibilidad de prestar atención: “Esto directamente amenazaría no solo nuestra libertad individual y autonomía, sino también nuestra habilidad colectiva de ejercer cualquier política que valga la pena”, asevera.

El filósofo Jorge Riechmann va más allá y, en el volumen Contra la doctrina del shock digital (2020), habla de sujetos alienados como resultado de este fenómeno, lo cual equivale a una “humanidad disminuida” en cuanto que son las máquinas quienes se comunican en el espacio virtual mientras nosotros vamos perdiendo los vínculos sociales y con la biosfera.

En el “capitalismo de la vigilancia” –expresión que toma prestada de la profesora de Harvard Shoshana Zuboff–, donde las adicciones tecnológicas se traducen en datos para ser vendidos y revendidos al tiempo que actuamos de acuerdo a impulsos cada vez más primarios y nos tornamos dúctiles a los antojos de un puñado de magnates, va teniendo poco sentido definirnos según unos derechos y libertades seriamente dañados. De nosotros depende establecer ciertos límites, o perpetuar esta insostenible condición de autómatas enajenados, carne de cañón presa de un móvil. 

sábado, 21 de enero de 2023

Un tribunal de Crimea condena a siete años de cárcel a una periodistas ucraniana

 NOTICIASEUROPA Y ASIA CENTRALINTERNACIONALPORTADARUSIAUCRANIA

RUSIA/UCRANIA | Un tribunal de Crimea condena a siete años de cárcel a una periodistas ucraniana

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Reporteros Sin Fronteras (RSF) condena la farsa de juicio que ha finalizado con la periodista ucraniana Iryna Danilovych condenada a siete años de prisión por un tribunal municipal de Feodosia, en el sudeste de Crimea, acusada de fabricar explosivos. Acosada por las autoridades rusas desde 2016, la periodista debe ser liberada de inmediato, tal y como exige RSF. 

Después de un juicio que comenzó el 22 de agosto y duró cuatro meses (con varias suspensiones), el tribunal decidió imponer la sentencia solicitada por la Fiscalía: siete años de cárcel y una multa de 50000 rublos (unos 650€).

«Este juicio por fabricación de explosivos recuerda al de Vladyslav Yesypenko y otros periodistas de Crimea, condenados por cargos similares», afirma Jeanne Cavelier, responsable del Área de Europa del Este y Asia Central de RSF. «Condenamos esta farsa de justicia al servicio de las autoridades rusas en su represión política en la península de Crimea desde que comenzó su ocupación en 2014. Irina Danilovych es una de las 9 periodistas de Crimea que se encuentran en prisiones rusas. Solicitamos su inmediata liberación».

Enfermera de profesión, Danilovych  ha sido acosada por las autoridades rusas desde 2016 en relación con su cobertura periodística de asuntos de salud pública, especialmente en plena pandemia de la Covid-19, cuando publicaba en redes sociales y realizaba coberturas para diferentes medios de comunicación, incluyendo Krym.Realii (la rama en Crimea de la emisora estadounidense Radio Free Europe/Radio Liberty).

Tras ser secuestrada por el Servicio Federal de Seguridad (FSB) ruso en una parada de bus a las afueras de Koktebel, un pequeño pueblo cercano a Feodosia, el 29 de abril, estuvo ilegalmente incomunicada en el sótano del cuartel general del FSB en Simferopol, la capital de Crimea, durante ocho días, durante los cuales su familia no supo nada de su paradero. Su abogado afirma que fue sometida a una gran presión psicológica y física durante esos días, tras los cuales ingresó en prisión judicial acusada de fabricar explosivos.

Danilovych nunca ha dejado de negar los cargos que se le imputan o de denunciar la violencia física que acompañó a su secuestro, además de la falta de atención médica. Su salud se ha convertido en motivo de preocupación debido a este último aspecto, y el juicio tuvo que ser suspendido unos días antes del veredicto después de que la periodista enfermase en la sala del tribunal.

La anexión de la península de Crimea por parte de Rusia ha tenido un impacto muy negativo en los periodistas locales, quienes han sido constantemente acosados por las fuerzas de ocupación, especialmente tras la invasión rusa de Ucrania el pasado mes de febrero. En una declaración final antes de que el tribunal dictara sentencia, Danilovych se refirió al destino de otras víctimas de desapariciones forzadas y concluyó: «el régimen totalitario no necesita a aquellos que cuentan la verdad abiertamente. Sus cárceles están llenas»

En septiembre, RSF presentó una denuncia junto con la Corte Penal Internacional y la oficina del fiscal general de Ucrania sobre la desaparición forzosa, la detención arbitraria y la denegación del derecho de Danilovych a un proceso justo.

Ucrania y Rusia ocupan los puestos 106 y 155, respectivamente, en la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa 2022 de RSF.

Tomado de Reporteros sin Fronteras. 





https://www.rsf-es.org/rusia-ucrania-un-tribunal-de-crimea-condena-a-siete-anos-de-carcel-a-una-periodistas-ucraniana/

domingo, 15 de enero de 2023

¡ Fuí, soy y seré !

 Carlos Revilla Maroto


 

             El próximo 15 de enero se cumple una efemérides muy importante. Se conmemoran 100 años del asesinato de Rosa Luxemburgo, que ocurrió en 1919 en Berlín. Siendo una de mis heroínas de los inicios de la socialdemocracia en Europa, no podía dejar pasar la fecha y rendirle un pequeño homenaje. Curiosamente en español hay algunas variaciones de su nombre, dado que también se le conoce como Rosa de Luxemburgo o Rosa Luxemburg, sin la o final como se escribe en alemán. Era conocida como la «Rosa Roja» o como la llamaba Lenin «El águila del proletariado».

Pero bueno, ¿y quien fue este personaje? se preguntará la mayoría de los lectores.
De una de mis pasadas columnas, donde les hablo sobre Luxemburgo y los inicios de la socialdemocracia, tomo el siguiente párrafo, para explicar la situación política de la izquierda a principios del siglo XX:
En los tiempo de la I Internacional, toda la izquierda estaba unida, es decir comunistas, socialistas y socialdemócratas, todos estaban juntos. El rompimiento vino a darse —entre otras razones— por el ingreso de Alemania a la primera guerra mundial, que fue apoyado por el Partido Socialdemócrata Alemán (SPD), del cual Rosa era militante. Fundó la Liga Espartaquista junto a su amigo Karl Liebknecht, que fue la predecesora del Partido Comunista Alemán (KPD). El 29 de diciembre de 1918, la Liga Espartaquista se separó del Partido Socialdemócrata, por el cual Liebknecht había sido miembro del Parlamento, y fue creado el KPD, sellando la división de la izquierda alemana. De esta división vino la disolución de la I Internacional y la posterior creación de la II Internacional, actual Internacional Socialista, de la cual Liberación Nacional es miembro. Posteriormente los comunistas también hicieron la III Internacional que fue conocida como Comintern.
Por lo anterior es que en algunos contextos, al referirse a Luxemburgo se habla también que era socialdemócrata y no comunista. Ciertamente la socialdemocracia tiene raíces marxistas. Eso si, no hay que confundirse, estoy hablando de finales del siglo XIX y principios del XX. Como sabemos todo cambio con el marxismo-leninismo y Rusia, pero eso ya es otra historia. Solo como dato histórico, la socialdemocracia rompió definitivamente con el marxismo a finales de los años 50s del siglo pasado, en Bad Godesberg, una ciudad en aquel entonces de Alemania Federal, lugar donde se llevó a cabo un congreso del SPD.
Veamos un poco sobre su vida:
Rosa era Doctora en economía política, polaca, nacionalizada alemana para no correr el riesgo de ser extraditada. Mujer de estatura pequeña y de salud frágil, consagró su vida a la educación política a través de artículos de prensa, talleres de economía, libros e impresionantes discursos. Uno de sus libros clásicos es “¿Reforma o revolución?” donde hace una crítica del revisionismo de Bernstein. Entre 1908 y 1914 escribió sus obras más importantes: “La acumulación de capital” e “Introducción a la economía política“. Se casó en secreto con León Jogiches, socialista, judío y polaco como ella.
Sobre las acontecimientos de su muerte, se puede decir que en aquellos días inmediatamente posteriores a la I Guerra Mundial, había sido derrocado el último Káiser, los socialdemócratas se encontraban ante la encrucijada de un pacto con la derecha o el modelo ruso, y los soldados derrotados andaban sueltos y desorientados.
Como ya dije, Rosa fue asesinada el 15 de enero de 1919, durante la frustrada revolución de ese año en Berlín, aun cuando este levantamiento tuvo lugar en contra de sus consejos. La revuelta fue sofocada con la intervención del ejército y la actuación de los freikorps o «cuerpos libres» (grupos de paramilitares reclutados por el gobierno entre los combatientes recién desmovilizados de la Primera Guerra Mundial), en colaboración con el sector mayoritario del partido socialdemócrata. A su término, cientos de personas, entre ellas Rosa, fueron encarceladas, torturadas y asesinadas por dichos grupos. Pocas horas antes también habían matado a su compañero Liebknecht, líder del recién fundado KPD. Paradójicamente ambos asesinatos fueron perpetrados por la milicia al servicio del primer gobierno socialdemócrata de Alemania, con Friedrich Ebert a la cabeza, que fue el primer presidente de la República de Weimar. El amigo en común de ambos, el eminente intelectual Franz Mehring, no se explicaba cómo Luxemburgo y Liebknecht, dos pacifistas que habían incluso ido a la cárcel por serlo, podían haber sido involucrados en una guerra civil.
El antagonismo de Rosa con Lenin fue muy marcado y notorio, esto a pesar que él admitió que su trabajo fue una “lección muy útil”. Sobre estas diferencias, hay una frase que resume su crítica a Lenin y el partido comunista ruso “La libertad sólo para los que apoyan al gobierno, sólo para los miembros de un partido (por numeroso que éste sea) no es libertad en absoluto. La libertad es siempre y exclusivamente libertad para el que piensa de manera diferente”. En 1931, Stalin se pronunció en contra de sus escritos, que dejaron de ser publicados en la vieja URSS durante más de 20 años.
Luxemburgo y Liebknecht fueron grandes compañeros de causa, como se dice popularmente hicieron «yunta», por eso ambos poseen una gran carga simbólica para el marxismo, especialmente en Alemania, y cada año, en Berlín, a mediados de enero, se celebra el día de Rosa Luxemburgo y Karl Liebknecht, en recuerdo del asesinato de los dos dirigentes.
Concluyo con la frase de Rosa que da título a mi comlumna, que es de su famoso artículo “El orden reina en Berlín”, escrito la víspera de su asesinato, y que es con la cual termina:

¡Fui, soy y seré!