sábado, 18 de julio de 2020

AGUINALDO: UN ACTO DE JUSTICIA SOCIAL Y DEMOCRACIA EN PELIGRO DE EXTINCION






El partido Liberación Nacional está en la obligación de oponerse, a cualquier intento que exista, con la intención de gravar el aguinaldo. Uno de los grandes logros del pensamiento de justicia social y democracia, de los fundadores de nuestro partido. Cualquier intento de tocar el aguinaldo es un ataque directo a Liberación Nacional, y de plano debe rechazarse y llamar al pueblo costarricense a luchar junto al PLN por evitar ello.
En la administración Figueres, 1954 - 1958, se aprobó la Ley No. 1835 del año 1954, denominada " Sueldo Adicional de Servidores Públicos ", con una claúsula sine qua non, en su artículo 4. que dice: " Articulo 4.- La remuneración a que se refiere el artículo 1.- de esta ley, no puede ser objeto de venta, traspaso, enajenación o gravamen de ninguna especie, ni puede ser perseguida por acreedores, excepto para responder al pago de pensiones alimenticias, en el tanto que determina el Código de Trabajo. ".  Es decir que el aguinaldo esta protegido, contra cualquier intento de reducción.
Recordemos, “”.El salario correspondiente al décimo tercer mes es inembargable, salvo para el cumplimiento de las obligaciones de prestar alimentos, tiene la misma protección que el salario mínimo, y estará exento del pago de todo impuesto, descuentos, cotizaciones y deducciones de cualquier especie
La ley del Aguinaldo ha tenido sus reformas, pero ha sido para todos los artículos de la misma, pero nunca se ha tocado el Artículo 4.,ya que es ahí donde se encuentra el principal logro de los proponentes de la ley, y que representa el verdadero espíritu de la justicia social promovida por el Partido Liberación Nacional. 
La Ley 1835, fue acompañada luego, por la Ley No. 1981, del 9 de Noviembre de 1955, donde se extendía el beneficio de las mismas para instituciones autónomas y semiautónomas del Estado, así como las Corporaciones municipales, además de la inclusión de los pensionados o jubilados. ( Reformado luego por Ley No. 2110 del 2 de Abril de 1967).
El año 1959 fue clave para el sector asalariado, ya que se aprobó la Ley 2412, la cual extendió el pago del aguinaldo a trabajadores y trabajadoras tanto del sector público como del privado.
Esos fueron los primeros pasos, en el Gobierno de Mario Echandi, el diputado Luis Alberto Monge Alvarez, presenta el proyecto del aguinaldo para extender su aplicación a la empresa privada, es decir a todos los trabajadores del país, y el 23 de Octubre de 1959, se aprueba la ley No. 2412, Sueldo adicional o ley de Aguinaldos en la empresa Privada, la cual daba el derecho a recibir aguinaldo a los trabajadores de la empresa privada, que en su Articulo  primero dice:  "Todo patrono particular está obligado a conceder a sus trabajadores, de cualquier clase que sean y cualquiera que sea la forma en que desempeñen sus labores y en que se les pague el salario, un beneficio económico anual equivalente a un mes de salario."
La historia nos dice, que cuando fue aprobada esta ley, por presiones de los patronos y cámaras patronales, el presidente Mario Echandi firmó el veto y devolvió la Ley a la Asamblea, donde los legisladores resellaron, aprobando la ley por mayoría absoluta de votos, 2/3 de los diputados. de esta manera extendiendo el derecho a todos los trabajadores del país. 
Hubo movimientos de huelga en el 59, para hacer valer la Ley No. 2412.   
Repito, y no me cansaré de ello, esta es uno de los grandes logros de Liberación Nacional, y es el partido, el que junto con todos los trabajadores del país, debe defender de cualquier intento de menoscabar los derechos. Han existido modificaciones, pero el Articulo 4 no ha sido tocado, ni se debe permitir que en el futuro se haga, como pretenden algunos en la actualidad.
En la casa liberacionista José Figueres Ferrer, conocida como el Balcón Verde, sede de Liberación Nacional, existe una placa donde se recuerda la obra de los diputados Liberacionistas del periodo 1958 -1962, y sobre todo a Don Luis Alberto Monge Alvarez, gestor del proyecto.
Usted como costarricense todos los meses de Diciembre, recibe su aguinaldo, y lo disfruta, ahora le corresponde decir no a las pretensiones de reformar el artículo 4, y decir como muchos costarricenses indignados: 

¡ CON EL AGUINALDO NO SE JUEGA. ES INTOCABLE. !


martes, 21 de enero de 2020

Resultado de imagen de fake news


‘Fake news’, intoxicación mediática y propaganda de guerra


revistapueblos.org/blog/2019/03/23/fake-news-intoxicacion-mediatica-y-propaganda-de-guerra
Comunicación PcD


Fake news, falsas, desinformación, manipulación de masas. Prensa, radio, televisión, medios digitales, redes sociales, algoritmos. Las falsas noticias, que han provocado graves alteraciones en la historia de la humanidad, solo han cambiado de plataformas pero se vienen usando desde hace milenios
Algunos medios estadounidenses adoptaron el término fake news en 2016 durante el final de la campaña electoral presidencial de EEUU para denunciar la ola de ataques que recibía en las redes sociales la entonces candidata demócrata, Hillary Clinton. Fue incluso acusada de haber creado el Daesh, de participar en ritos satánicos o en redes de pederastia. El Senado estadounidense sigue investigando cómo la campaña masiva lanzada supuestamente por el entorno de Donald Trump y la trama rusa pudieron alterar los resultados electorales .
Menor eco mediático y político tuvieron meses antes, durante la campaña interna de los demócratas para elegir a su candidato, las denuncias que tanto Wikileaks como el equipo de Bernie Sanders hicieron de las fake news que lanzaba contra ese candidato la propia dirección del Partido Demócrata para minar sus posibilidades de salir electo.
En el caso de Sanders la campaña del establishment demócrata pudo haber influido decisivamente para que fuera derrotado por Clinton en las primarias, pero las denuncias han quedado en un cajón. Sin embargo, las denuncias hechas por Hillary Clinton por los ataques en su contra siguen estando totalmente presentes en la escena política y judicial de EEUU dos años después.
En las últimas semanas de la campaña presidencial, Donald Trump contraatacó, asegurando que en realidad era él la víctima, y a través de sus ya famosos tuits acusó a Facebook de haberse convertido en su principal enemigo al ser una plataforma gigantesca (con casi 2.000 millones de perfiles) que estaba siendo utilizada para difundir fake news en su contra.
Las acusaciones de uno y otro bando contra Facebook obligaron a la multinacional a tener que dar explicaciones, disculparse ante el propio Capitolio y crear toda una estructura interna para combatir las supuestas fake news. Por primera vez parecía tomarse conciencia del poder político de las redes sociales y de su potencial para ser utilizadas como eficaces plataformas de intoxicación masiva, capaces, entre otros efectos, de alterar resultados electorales.

Estados Unidos, en su propia trampa

En 2013 el ex analista de la NSA (Agencia Nacional de Seguridad) estadounidense Edward Snowden revelaba con lujo de detal es cómo EEUU, el país que inventó Internet, había tejido a través de la propia NSA y de servicios de inteligencia de Reino Unido, Australia, Canadá y Nueva Zelanda la Red de los Cinco Ojos, un programa de espionaje electrónico a mil ones de personalidades, gobiernos, empresas, instituciones y personas de todo el mundo a través de la interceptación de comunicación electrónica, telefonía móvil y mensajería instantánea.
Para el o se contó con la inestimable colaboración de multinacionales como Google, Amazon, Yahoo, Whatsapp o Twitter, como varias de el as reconocieron.
Años, décadas, siglos, incluso milenios atrás, no se usaba el término fake news, pero existían. Lo cambiante a través del tiempo son las plataformas que se usan.
Regímenes de distinto signo, dictaduras y democracias, jerarquías religiosas y medios de comunicación, han utilizado la infamia, la distorsión de los hechos, la intoxicación, para crear hostilidad ante otra religión, etnia o país; para manipular poblaciones enteras e incluso para l evar pueblos a la guerra.
En textos de clásicos de la cultura greco-romana como Tácito, Virgilio, de hace 2.000 años, e incluso en obras de siglos antes de Cristo, en Sófocles, Tucídides, Jenofonte o Séneca, hay múltiples ejemplos de el o.

El atentado contra el Maine y la guerra de Cuba de 1898

La fake new del Maine a fines del siglo XIX fue la que la que le permitió a EEUU anexionarse nada menos que Cuba, Puerto Rico, Filipinas y la isla de Guam, todas el as hasta entonces colonias españolas.
En Irak, historia de un desastre (Debate, 2) Ignacio Ramonet recordaba que la United Fruit y otras grandes empresas estadounidenses con inversiones en Cuba y Centroamérica a fines del siglo XIX temían que los rebeldes independentistas cubanos derrotaran al ya debilitado poder colonial español en la isla y se hicieran con el poder, por lo que en coordinación con el Gobierno del demócrata Thomas Woodrow Wilson buscaban una excusa para poder intervenir militarmente y anexionarse la perla del Caribe.
Cuatro presidentes estadounidenses habían intentado infructuosamente comprarle a España la isla por su interés estratégico. Entonces, como ahora, el poder económico, el político, el mediático y el militar se unieron para conseguir ese objetivo que los unía.
En EEUU dos poderosos periódicos competían por el control de la prensa amaril a, el World, de Joseph Pulitzer, y el New York Journal, de William Randolph Hearst, al que encarnaría Orson Wel es en 1941 en Ciudadano Kane.
“En enero de 1898”, explicaba en su libro Ramonet, “’”.el dibujante del New York Journal Frederick Remington escribió desde La Habana a su patrón: ‘Aquí no hay guerra, pido ser enviado de regreso’. Hearst le envió un cable con una respuesta que se haría famosa: ‘Quédese. Usted suminístreme los dibujos, que yo le suministraré la guerra
Solo un mes más tarde se produjo una explosión a borde del acorazado estadounidense Maine que se encontraba en la rada de La Habana, enviado por el Gobierno de EEUU en una clara acción provocadora hacia las autoridades coloniales españolas. La explosión provocó la muerte de 256 de los 355 tripulantes. El New York Journal publicó al día siguiente: “El barco de guerra Maine partido por la mitad por un artefacto infernal secreto del enemigo”.
Poco después, EEUU declaraba la guerra a España. El New York Journal pasó en pocos días de tirar sus 30.000 ejemplares diarios habituales a tirar un millón de ejemplares. Poco importó años más tarde que una comisión de investigación del propio Congreso estadounidense concluyera que la explosión había sido accidental, en la santabárbara del Maine. EEUU había logrado ya dar un salto de gigante en su carrera imperial, provocando a su vez el inicio del ocaso del Imperio español.
La prensa escrita siguió siendo la reina de la comunicación y propaganda de guerra durante la I Guerra Mundial y los distintos contendientes censuraron todo aquel o que pudiera afectar a “la seguridad nacional” de sus respectivos países.
Noam Chomsky (en Cómo nos venden la moto, Icaria, 1996) recordaba cómo el presidente Wilson manipuló a la opinión pública estadounidense para que aceptara la entrada de EEUU en la I Guerra Mundial: “La población era muy pacifista y no veía ninguna razón para involucrarse en una guerra europea; sin embargo, la Administración Wilson había decidido que el país tomaría parte en el conflicto. Había por tanto que hacer algo para inducir en la sociedad la idea de la obligación de participar en la guerra”. “Y se creó una comisión de propaganda gubernamental, conocida con el nombre de Comisión Creel, que, en seis meses, logró convertir una población pacífica en otra histérica y belicista que quería ir a la guerra y destruir todo lo que oliera a alemán , despedazar a todos los alemanes y salvar el mundo”.

La mentira en manos de Goebbels

Tres décadas después, cuando tuvo lugar la II Guerra Mundial, la radio, la televisión, el cine y la fotografía pasaron a convertirse en los medios principales para la batalla mediática, la intoxicación, la guerra psicológica y la propaganda de guerra.
Vicente Romano (en La intoxicación lingüística, El perro y la rana, 2007), decía que “la mentira constituyó desde un principio una de las herramientas imprescindibles de los dirigentes nazis” y reprodujo parte de un discurso que pronunció en 1936 el ministro de Educación Popular y Propaganda nazi, Joseph Goebbels, sobre cómo manipular a las masas: “La mentira desconcierta a los hombres honestos y amantes de la verdad, de suerte que los incapacita para la resistencia interior”.
Goebbels teorizaba también que “toda propaganda debe ser popular, adaptando su nivel al menos inteligente de los individuos a los que va dirigida. Cuanto más grande sea la masa a convencer, más pequeño ha de ser el esfuerzo mental a realizar. La capacidad receptiva de las masas es limitada y su comprensión escasa; además, tienen gran facilidad para olvidar”.

El ataque de Tonkin en 1964 y la guerra de Vietnam

Los largos años de Guerra Fría multiplicarían luego los ejemplos de manipulación de masas.
En el mismo libro de Ramonet se cita otro ejemplo de intoxicación mediática con resultado de guerra durante la Guerra Fría: “En 1964 dos destructores declararon haber sido atacados en el golfo de Tonkin por torpedos norvietnamitas. La televisión y la prensa no tardaron en convertirlo en un asunto de interés nacional. Clamaron por la humillación sufrida y exigieron represalias”. Poco después, el presidente Lyndon B. Johnson pidió al Congreso autorización para iniciar la guerra de Vietnam. “Más tarde se supo”, decía Ramonet “por boca de las propias tripulaciones de los dos destructores, que el ataque del golfo de Tonkin era una pura invención”.
Desde entonces hubo innumerables ejemplos de utilización de fake news de graves consecuencias: en las guerras de los Balcanes, en Oriente Medio o contra gobiernos progresistas de América Latina. Pero sin duda el ejemplo con más devastadores resultados fue el de las armas de destrucción masiva que según George W. Bush, Tony Blair y José María Aznar tenía Sadam Husein.
Husein pasó de ser un aliado clave de EEUU y Occidente, al que se dotó de poderosas armas convencionales y químicas para la guerra contra Irán (1980-1988), a ser un “peligro mundial” en 1990 y 1991, por lo que se desató contra Irak la mayor operación militar multinacional desde la II Guerra Mundial, la Guerra del Golfo.
Cientos de miles de muertes después y tras un embargo de doce años contra Irak, Bush junior decidió terminar la obra de su padre de 1991 y montó una amplísima fake new para justificar una nueva guerra. Se recurrió a informes de Inteligencia, fotografías y vídeos con supuestas pruebas de la existencia de armas de destrucción masiva en Irak, y con la ayuda de los principales medios de comunicación y una sofisticada maquinaria de propaganda y publicidad se intoxicó a la opinión pública mundial.
De nada valieron los informes en contra de los expertos en desarme de la ONU ni las objeciones de varios países. La guerra contra el terror lo justificaba todo, y analistas civiles y militares europeos y gran parte de los mayores medios de comunicación del mundo se hicieron eco de esa vasta campaña.
Muy pocos de esos periodistas, analistas y supuestos expertos asumieron posteriormente su corresponsabilidad por justificar esa guerra ante la opinión pública de sus respectivos países, a pesar de que distintas comisiones de investigación demostraron que todo había sido una gran fake new. Bush, Blair, Aznar y sus aliados supieron siempre que no existían esas fantasmagóricas armas de destrucción masiva, pero necesitaban una excusa de envergadura para lanzar esa guerra de rapiña que en quince años ha destruido un país y matado a cientos de miles de personas.
Mientras estos y tantos otros grandes responsables de haber propiciado con sus fake news algunos de los mayores crímenes de guerra y lesa humanidad siguen gozando de impunidad, paradójicamente, algunos de los que revelaron esos crímenes, como Julian Assange, de Wikileaks, o el ex analista de la NSA Edward Snowden, han tenido que refugiarse en terceros países para no ser condenados en EEUU por traición a duras penas de prisión.

*Roberto Montoya es periodista, autor de El imperio global (La Esfera de los Libros, 2003), La impunidad imperial (La Esfera de los Libros, 2005), Drones, la muerte por control remoto (Akal, 2014) y coautor, junto con Daniel Pereyra, de Pinochet y la impunidad en América Latina (Pandemia, 2000).

Artículo publicado en el nº 78 de Pueblos – Revista de Información y Debate, “¡Hasta siempre!”, tercer cuatrimestre de 2018.
Document Outline
‘Fake news’, intoxicación mediática y propaganda de guerra







jueves, 30 de noviembre de 2017

Celebración del día de la Abolición del ejercito en Costa Rica




Hoy celebraremos un aniversario más de la abolición del ejército, los que tuvimos el privilegio de nacer en los finales de los años 40  o inicios de los 50, fuimos privilegiados con la dicha de no ver en nuestras calles, desfilando grupos de hombres armados, tanques de guerra, y muchas de las manifestaciones de poderío castrense que ostentan muchos países en el mundo.
ARTÍCULO 12.- Se proscribe el Ejército como institución permanente. Eso fue lo que nuestros constituyentes, luego meses de deliberación plasmaron en ese instrumento que es la representación de nuestra nacionalidad, la Constitución Política.
Hay muchos costarricenses, sobre todo los jóvenes que no han valorado los efectos que produce en nuestra costarriqueñidad, ese artículo.  Ello por que al no conocer o querer obviar la historia de nuestra nación , donde desde que nacen se les ha garantizado la libertad, la paz y la democracia, cosa que en muchos países de mundo no han logrado obtener, debido a la presencia de entidades castrenses, que les reprimen a diario.
Decía don José Figueres, con respecto a la abolición del ejército:
.-‘El improvisado ejército de Liberación Nacional lo integraron los jóvenes más cultos de todas las profesiones.
¡Bolívar y Martí hubieran llorado de emoción al ver los esfuerzos de estos muchachos por alcanzar un rifle! Jamás un ejército contó con mejor calidad de soldados. ¡Esos jóvenes conscientes de mi tierra, cuyo sacrificio me honro hoy en ofrecer a América, cuando están en la vida normal, estudian, trabajan y asumen responsabilidades! ¡Y cuando tienen que pelear en defensa del ideal casi no pueden, porque las balas les temen!’. 1
.-‘Llamamos a gente respetuosa de la ley a levantarse, a gente amante de la paz a pelear, a gente educada a defender por la fuerza la dignidad del sufragio. Nos fuimos a las montañas con un puñado de abogados, empleados de banco y doctores convertidos en soldados, organizamos un ejército de ciudadanos, tomamos un aeropuerto, robamos aviones de líneas comerciales, encargamos armas al exterior, establecimos un territorio, emboscamos al enemigo que atacaba. Durante cinco semanas, mantuvimos un estado de agitación política general mientras toda la población del país, hombres, mujeres y niños peleaban con cuchillos y tijeras, cortaban líneas telefónicas, bloqueaban caminos, escondían comida de las tropas del gobierno’. 2
La primera de las medidas, llamado a una asamblea nacional constituyente, donde, después de muchas deliberaciones, se plasma la Constitución Política del 1949. El jefe supremo del movimiento de Liberación Nacional, luego de una rebelión interna, decide que si el problema son las armas, entonces lo más aconsejable seria desarmarse, entonces plasma en la nueva constitución el siguiente:
ARTÍCULO 12.- Se proscribe el Ejército como institución permanente.
Para la vigilancia y conservación del orden público, habrá las fuerzas de policía necesarias.
Sólo por convenio continental o para la defensa nacional podrán organizarse fuerzas militares; unas y otras estarán siempre subordinadas al poder civil: no podrán deliberar, ni hacer manifestaciones o declaraciones en forma individual o colectiva. 3

Luego de llegar al poder ese ejército de jóvenes estudiantes y profesionales, se retiran para entregar las riendas de la República a quien tendría que llevarlas, pero en un acto supremo en el mundo, extraño para dictadores y sátrapas de derecha y de izquierda don José Figueres dice con todo el amor a nuestro país :
El Presidente, amablemente, llamó a algunos de nosotros a permanecer en su gabinete como ministros y nos rehusamos.La salud de la Democracia de Latinoamérica exige que los hombres que han tomado el poder por la fuerza, se vayan  a casa cuando la situación se ha normalizado. Restituimos la normalidad y nos fuimos a casa. 4
Por ello y como un consejo a nuestros jóvenes,  que inician su vida en los quehaceres de la política, y que tienen amigos y compañeros extranjeros, que traen ideas de sus países, y quieren cambiar las nuestras por las de ellos, pregúnteles .¿ En su país tienen ejército ? Y diganles ante cualquier respuesta positiva, mis abuelos se encargaron de eliminarlo, a mediados del siglo pasado, no lo hemos necesitado, no se como es un tanque de guerra, sólo los he visto en las películas belicistas que nos llegan, no se lo que es un avión artillado, lo que esos viejos abuelos nos legaron fue un país pleno de libertad, de paz y democracia. Aquí podemos hacer, decir y pensar conforme a las reglas de la libre expresión, en muchas oportunidades nos sobrepasamos, pero eso es parte de la democracia.
No se trata de derecha, centro o izquierda, se trata de la libertad, te mentirán, te confundirán, pero como un viejo abuelo que ya va en retiro, te digo Costa Rica no la cambio por ningún país del mundo, por que el legado que me dieron mis padres, tíos, es para siempre y si esto cambiara yo tomaría el mismo camino que ellos tuvieron obligados por las circunstancias que tomar.
Siéntete orgulloso en cualquier lugar del mundo de ser costarricense, que nosotros si tenemos mucho que enseñar a los ciudadanos del mundo.

Notas
1.Escritos de José Figueres Ferrer. Edición electrónica. Editorial Eloy Morúa Carrillo, Página 359.
2.Escritos de José Figueres Ferrer Página 367.
3.Constitución Política de Costa Rica.
4.Escritos de José Figueres Ferrer Página.368

lunes, 1 de mayo de 2017

Periodismo y Verdad



«¿Es posible el periodismo ético en la era de la post-verdad?» es la idea de Jaime Septién en esta columna. Agradecemos al autor el amable permiso de publicación (vía arcol.org). Visite su página en  jaimeseptien.com.



Un concepto ha hecho furor en el mundo: la post-verdad.
Es decir, algo que está más allá de la verdad de los hechos; una corriente en que los hechos objetivos tienen mucho menor influencia en la formación de la opinión pública que las emociones o las creencias personales.
¿Es posible que todavía pueda haber periodismo en un entramado tan de rechazo de la objetividad, de la transmisión de los hechos?
¿Cómo puede reaccionar la ética periodística frente a la “sociedad de los feelings?
Un reciente informe de la Red de Periodismo Ético (EJN, por sus siglas en inglés), pone en la palestra los principales desafíos que deberán enfrentar los periodistas en la denominada «era de la post-verdad», en la que los hechos y la opinión informada han sido indiscutiblemente relegados a favor de la propaganda y la desinformación.
El estudio publicado en el sitio web de la red de periodistas internacionales del EJN, está compuesto por una serie de ensayos de periodistas y académicos y ofrece ejemplos de los retos a los que se enfrentan los medios en Estados Unidos, Reino Unido, India, Turquía y otros países.
Según el informe, son tres los principales desafíos identificados:
1. Enfrentar, desde la ética periodística el discurso del odio y de la intolerancia y a los funcionarios públicos que la impulsan como programa de gobierno o como opción de cohesión social.
Y, en los medios, tener la fuerza necesaria para que la sección de comentarios no sea un foro para la violencia y la discriminación
2. El segundo desafío se refiere a la discusión ética detrás de la publicación de fotografías virales de violencia y muerte, y detalla que, mientras los periodistas continúen informando sobre problemas graves como el conflicto sirio, la migración masiva y la crisis de refugiados, seguirán confrontando dilemas al considerar la ética en la fotografía
3. El tercer desafío representa el trato correcto con las fuentes y verificar las noticias online.
Las fuentes no pueden ser empujadas a una situación de violencia en su contra, y las redes sociales, dice el estudio, deben verificarse para que una imagen o video procedente de las redes sociales no haya sido alterado; identificar y luego ponerse en contacto con la fuente original del contenido encontrado en las redes sociales, con el fin de corroborar de dónde proviene dicho contenido y si realmente está mostrando lo que pretende mostrar
Desde luego, concluye el estudio, no se puede dar una guía determinada para enfrentar el fenómeno de la post-verdad, pero sí tratar de garantizar que el lector no está siendo llevado a un callejón sin salida o que se está siendo cómplice de un discurso de odio.
Finalmente, se trata de que la verdad y la objetividad periodísticas triunfen sobre las emociones, los sentimientos y las opiniones provenientes de personas que actúan sin conocimiento de causa o que falsifican los contenidos de redes sociales para alimentar la violencia social.
Fuente origen:  http://contrapeso.info/2017/periodismo-y-verdad/