martes, 28 de enero de 2014

El hombre eléctrico de Perew



 

Con el cambio de centuria, entre el siglo XIX y el XX, apareció una moda que duró poco más de una década que recogía la tradición europea de los autómatas del siglo XVIII. Puede que no fueran tan refinados como los artilugios de salón dieciochesco, pero los “robots” antropomorfos eran lo último en diseño mecánico. Hubo bastantes de estos hombres de metal recorriendo las calles de los Estados Unidos, sobre todo, aunque en Europa también se fabricó alguno.
automata_perew_2
El autómata de Perew. Caras y Caretas, 8 de diciembre de 1900.
De entre todos los hombres de metal, destaca el gigante construido por Louis Philip Perew, un tipo de lo más ingenioso que dio vida a varios “hombres automáticos” o, también, “hombres eléctricos”, como solía llamarlos. Como digo, el más sobresaliente era un hombretón metálico revestido con una especie de piel de cuero, para que no pareciera artificial, que se vestía al modo de la época y hasta tenía bigote. Con más de dos metros de altura, el cochero eléctrico era capaz, al menos según Perew, de tirar de un carruaje en el que se instalaban cómodamente dos pasajeros. Según se comentaba…
…la primera exhibición del autómata se efectuó en un amplio salón en Tonawanda, en presencia de gran número de personas. El hombre eléctrico anduvo, arrastrando un pequeño coche en el que iba el inventor, con paso firme, ligero y elástico y casi sin hacer ruido. Dos veces dio vuelta al salón, y cuando uno de los presentes preguntó si podría andar mucho tiempo sin descomponerse, él mismo le contestó: “Voy a ir desde Nueva York hasta San Francisco”. La voz salía como de un megáfono dentro de la máquina.1
Vale, era palabra de máquina, solo que había un matiz importante. El artilugio movía las piernas, pero no tiraba del vehículo, como es lógico. Todo era un complejo mecanismo de relojería pensado para que pareciera que el hombre de metal era quien tenía el protagonismo. En realidad, el coche tenía tracción trasera eléctrica, así de sencillo. En la mayor parte de las demostraciones se utilizaba un motor animado por baterías, pero cuando se deseaba recorrer un trecho considerable, se empleaba un pequeño motor de gasolina. Hombres automáticos como el de Perew fueron usados en ferias, campañas comerciales y políticas, llamando mucho la atención de la gente allá por donde pasaban. No se puede decir que caminaran realmente, pero lo importante era que parecía que lo hacían.
automata_perew
Ilustración de una de las patentes de Perew.

¿Explosión de un bólido sobre Aragón en 1791?

¿Explosión de un bólido sobre Aragón en 1791?

mercurioHe comentado en TecOb varias veces cómo el 4 de enero de 2004 fue para mí uno de esos días que nunca podré olvidar. Justo sobre el lugar en el que me encontraba explotó violentamente un bólido que, convertido en fragmentos, dio lugar al famoso meteorito de Villalbeto.
El mes que viene trataré un caso similar sucedido sobre Madrid a finales del siglo XIX en la revista Historia de Iberia Vieja. Mientras buscaba en documentos históricos casos similares al que pude vivir hace ya casi diez años, encontré algo que no esperaba. Se trata de una descripción acerca de un evento que, en mi opinión, puede ser una de las primeras descripciones escritas de la explosión de un bólido sobre España de las que se tenga memoria. Esta descripción es tan parecida a lo que viví en 2004, que me emocioné al leer el texto. Se trata de un caso referido en Mercurio de España, edición de noviembre de 1791 (Consultado en la Biblioteca Nacional, Madrid). He aquí el texto original:
Aniñón, partido de Calatayud, 27 de octubre.
Ayer tarde, al tiempo de ponerse el sol, se observó desde este pueblo un fenómeno extraordinario. Hallábase el horizonte enteramente despejado en su centro y contornos, cuando atravesó por medio de él en todo su diámetro desde el SO al NE un meteoro encendido, semejante a un cohete volador visto de noche, de dejaba asimismo tras de sí un rastro luminoso.
Inmediatamente se oyó un formidable trueno parecido al tiro de un cañón, que repetido por las concavidades que forman las montañas circunvecinas, duró más de un minuto. La ruta que siguió la exhalación quedó señalada con una nieblecilla, que se divisó mientras duró el día, casi sin mudar situación. Un viento O bastante fuerte y muy frío, que en el propio día y en los anteriores había purificado la atmósfera, calmó desde aquel punto; hoy ha vuelto a levantarse, y se ha cubierto el cielo de nubes, que se han disipado después de algunas ráfagas de viento.

Una nueva luz en el cielo

http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2014/01/140128_ciencia_supernova_cercana_observacion_np.shtml

No existen los agujeros negros...Stephen Hawking


This artist's concept illustrates a supermassive black hole with millions to billions times the mass of our sun. Supermassive black holes are enormously dense objects buried at the hearts of galaxies.No Black Holes Exist, Says Stephen Hawking—At Least Not Like We Think